La natación es un deporte que, además de brindar diversión a niñas y niños, ofrece beneficios en su salud y desarrollo. Pero para que esto no represente un riesgo, es importante que aprendan a nadar de manera segura.
Se trata de una actividad de bajo impacto que fortalece y mejora la resistencia de quienes la llevan a cabo, por lo que practicarla desde temprana edad favorece una vida saludable y activa.
En las escuelas de natación las niñas y niños aprenden a nadar con técnicas adecuadas y a la vez que se fomenta la convivencia y el respeto por las normas y al equipo. Deben contar con una licencia de funcionamiento, según la alcaldía, municipio o estado en el que se encuentren.
Para apoyar a las y los consumidores a que tomen una mejor decisión, la PROFECO realizó un sondeo en el que resultó un promedio de entre 500 y hasta mil 100 pesos promedio por clases de 50 minutos a una hora de duración por dos y hasta tres veces por semana.
En la Brújula de Compra que se publica en la Revista del Consumidor de abril se ofrecen diversas opciones por entidad. Aquí se comparten algunos ejemplos.
Antes de contratar los servicios de alguna escuela de natación, la PROFECO aconseja comparar precios, instalaciones, metodología, medidas de seguridad e higiene, por lo que se recomienda visitar al menos tres opciones de estos establecimientos.



























