A diez días de iniciar la Feria de San Francisco, Pachuca 2017, el próximo jueves 28 de los corrientes, se intensifica la actividad en el recinto ferial, en donde comienzan a ser montados los juegos mecánicos, el Teatro del Pueblo y las distintas áreas de exposiciones, entre las que destacará la destinada a la promoción turística de la entidad.

Trailers cargados con las partes para armar de los juegos mecánicos, así como las casas móviles en donde se hospedan algunos de los “ferieros”, se observan alineados al interior de la feria, mientras que las instalaciones son remozadas con manos de pintura y limpieza a fondo, además de mantenimiento en sanitarios y cocinas de restaurantes.

De igual manera son acondicionadas las áreas de estacionamiento tanto al interior del recinto como en el predio baldío habilitado para tal fin, con ingreso sobre el bulevar Felipe Ángeles, y en la Plaza de Toros.

Se espera además de las autoridades que el remozamiento se extienda en la periferia del recinto ferial, y san bacheados los hoyancos que existen en el cruce de la avenida Nuevo Hidalgo y la calle Rojo Gómez, de la avenida Nuevo Hidalgo y Nicolás Flores, y en general, en las calles que permiten el ingreso a la colonia Juan C. Doria, y con ello a la feria, además de la rehabilitación de lámparas de alumbrado público.

Por lo pronto la actividad económica informal que genera este evento comenzó a hacerse notoria; mujeres con canastos con guisados y tortillas calientes, con cubetas con refrescos con hielo y recibientes con gelatinas y vasos con jugo de naranja, se acercan ya a la malla ciclónica de la feria ofreciendo estos alimentos a quienes laboran en el interior.

En las viviendas aledañas al recinto comienzan a colocarse letreros en las ventanas con leyendas como “hospedaje”, “baño y sanitario”, “comidas corridas”, etcétera. Los “ferieros” –meseros, cocineros, empleados del palenque, etcétera-, acostumbran rentar habitaciones y estos servicios en las inmediaciones de la feria.

En el mercado Juan C. Doria los comerciantes se preparan para la “temporada fuerte”, cuando los “ferieros” congestionan las cocinas económicas, los puestos como alimentos preparados “para llevar”, las tiendas de abarrotes y hasta los locales con ropa usada y limpia.