El Instituto Mexicano del Seguro Social en Hidalgo, en voz de la neuróloga Angélica Beatriz Jiménez Grande, informó acerca del Síndrome de Piernas Inquietas, trastorno neurológico que se caracteriza por provocar sacudidas, picores, nerviosismo, hormigueo, pinchazos, calor e incluso dolor en las extremidades inferiores, cuando la persona afectada se encuentra relajada o en reposo.

La especialista adscrita al Hospital General de Zona con Medicina Familiar No. 1 en Pachuca, explicó que las personas afectadas por el síndrome de piernas inquietas, les cuesta trabajo permanecer sentados y estar relajados.

Incluso realizar acciones como conducir, ir a eventos culturales e incluso trabajar, es difícil para ellos, además de que este síndrome aparece con mayor intensidad durante la noche.

La neuróloga afirmó que existen cuatro criterios que deben estar presentes en el diagnóstico de esta enfermedad: en primer lugar, la necesidad de movimiento de las piernas, que suele acompañarse de sensaciones molestas, nerviosismo en las extremidades inferiores, empeoramiento de los síntomas cuando se está en reposo y alivio cuando se está en movimiento, además de aparición de los síntomas por la tarde o noche.

La neuróloga  añadió que existen otros aspectos en este síndrome, entre los que se encuentran la dificultad para conciliar y mantener el sueño.

Por ello, expuso que para diagnosticarlo, se requiere un examen neurológico normal o la historia familiar de este síndrome, así como realizar un análisis para determinar si existe falta de hierro, ya que la carencia de este mineral afecta especialmente a las personas con este padecimiento.

Observó que los síntomas diurnos del síndrome tampoco deben perderse de vista.

Nuevos datos revelan que casi siete de cada diez pacientes con Síndrome de Piernas Inquietas también sufren crisis sintomáticas durante el día, que principalmente suelen manifestarse en los momentos de inmovilidad.

Para culminar, la especialista señaló que por estas razones es importante su diagnóstico y tratamiento inmediato, así como la incorporación de hábitos saludables que ayuden a controlar los síntomas.

Por ello, el IMSS recomienda acudir a los chequeos en las Unidades de Medicina Familiar y realizar los exámenes pertinentes, para atender este padecimiento.