En la neuropsicología se afirma que el hombre tiene un “cerebro izquierdo” y un “cerebro derecho”, los dos hemisferios están conectados en diferentes puntos, pero uno es el principal denominado el cuerpo calloso.

Cada hemisferio cerebral está subdividido en cinco partes (lóbulos), cada lóbulo lleva el nombre de los huesos que le dan cabida: lóbulo parietal, lóbulo occipital, lóbulo, temporal, lóbulo frontal, ínsula, límbico. El lóbulo límbico es el que se relaciona en particular con funciones viscerales y de la conducta.

El hemisferio derecho se relaciona con los aspectos del intelecto, las funciones de la mente, como la percepción, la intuición, es decir percibe la realidad subjetiva o emocional. La percepción visual y espacial, es la función cerebral que nos permite distinguir objetos y calcular distancias entre un objeto y otro; percibe la estructura total de las cosas, ve y analiza de manera grupal, general o global y no solo las partes. Permite la imaginación de las cosas, suponiendo lo que puede suceder, en base a la información que se tiene en el momento, o de las experiencias que se han vivido.

Es el hemisferio no verbal, capta los gestos, las actitudes las emociones de las personas y del ambiente emocional de una oficina, una familia o cualquier lugar Reconoce las caras de las personas porque se quedan grabadas en su memoria, lo mismo que las voces, melodías, piensa y recuerda en imágenes.

El hemisferio izquierdo: Se especializa en funciones verbales, es decir, la capacidad que tenemos para poder comunicarnos con los demás y darnos a entender con nuestros semejantes. Se utiliza mucho en las matemáticas en las que necesitamos más razonamiento, más análisis para la resolución de problemas. También es lógico y secuencial”, es decir un pensamiento lineal, después del uno va el dos o tres, después del tres puede ser el cinco el siete etc.

Este hemisferio es analítico, es decir descompone el todo en partes, un hecho, un problema y los analiza, se encarga de procesar la información; razones por las que se lo conoce como el hemisferio racional.

Según las estadísticas, aproximadamente el 90% de las personas son diestras y el control reside en el hemisferio izquierdo. El resto es zurdo y algunos individuos son ambidiestros, es decir casi la totalidad de las personas utilizan el hemisferio izquierdo, el del razonamiento, el lógico, el verbal.

Solo el 10% o menos utiliza el hemisferio derecho, en razón a que solo nos conformamos con la capacidad de razonar, la imaginación o visualización nos interesa poco. Sin embargo, la función de este hemisferio es muy importante, un ejemplo es que los atletas utilizan mucho la visualización antes de iniciar alguna competencia, se han imaginado asumiendo la actitud, la fuerza y el desempeño que ellos desean para lograr sus triunfos y esto les ha dado muy buenos resultados.

Algunas personas, en especial los políticos, utilizan al analizar un problema, la imaginación de escenarios: escenario uno, dos o tres. También utilizan planes para abordar sus problemáticas, plan A o plan B, para estar prevenidos y enfrentar mejor las situaciones.

La creatividad y la imaginación en el trabajo, hogar o familia es muy importante, porque nos permite implementar nuevas estrategias para realizar actividades, planes o proyectos y esa manera la vida es mas divertida, emocionante e innovadora. Por ello los invito hacernos esta pregunta: ¿He vivido los 365 días de un año? O ¿Solo he vivido un día, 365 veces?

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