Por: Bethel García Vargas

En estas últimas dos semanas el estado y parte del país ha presentado lluvias fuertes, derivadas de la tormenta tropical y posteriormente huracán Enrique, el cual apenas hace dos días se fue de las costas del territorio mexicano.

Dicho fenómeno meteorológico dejó a su paso severas inundaciones, crecidas de ríos, mareas de tormenta, autos varados en varios estados como Michoacán, Colima, Jalisco, y por supuesto Hidalgo, entre muchos otros.

El lado feo es que muchas personas perdieron su patrimonio por las inundaciones, muebles, sus coches, ropa, etcétera; el lado bueno es que muchos cuerpos de agua que el año pasado se encontraban ya secos, como lo es la Laguna de Meztitlán, han recobrado nuevamente su nivel, las fuertes lluvias han propiciado el almacenamiento de agua en dicha laguna y en el Lago de Chapala, así que no sólo dejo desastres lamentables en otros estados, sino que también la naturaleza misma actúo para que el vital líquido recuperara su cauce en ciertas zonas donde ya se consideraba extinto.

En días pasados en la colonia donde vivo se empezaron a abrir baches por todos lados, no sólo en la entrada a la colonia, sino también en las calles interiores, donde ya es difícil circular con vehículos, incluso a pie, lo que representa un peligro para los colonos, los niños que salen en sus bicicletas y, por supuesto, para los visitantes.

Todos ellos corren el peligro de caer en alguno de esos cráteres, porque ya no son simples baches, y lastimarse o que su coche tenga alguna avería. Hace no mucho se hizo trabajo de bacheo en la colonia, pero por las fugas que luego se hacen dañan el concreto, y por supuesto las fuertes lluvias y el paso de camiones pesados hacen que el bacheo se bote mucho más rápido.

Lo recomendable es que ya en las zonas en donde hay muchos baches que han sido tapados y destapados muchas ocasiones, se aplique reencarpetamiento de la calle con concreto hidráulico, para que perdure; mientras tanto algunos vecinos han puesto en estos hoyos tierra, ladrillos para llenar el vacío y esperar a que se aplanen un poco para poder transitar.

Las lluvias provocan estas afectaciones en muchos lados, pero también es vital para el mantenimiento de las cosechas en el territorio hidalguense, en donde los mantos acuíferos ya estaban secos, y no se habían llenado como hasta ahora.

Este fin de semana me encuentro en una de las zonas más lluviosas del estado, en la bella Sierra Alta, donde no ha parado de llover, en donde hay fuertes tormentas eléctricas, pero todo eso ayuda a que las cosechas de temporal crezcan, los mantos acuíferos se llenen y puedan dar de beber al ganado, pues en meses anteriores el calor tan fuerte hacia casi imposible que pudieran hidratarse los animales para poder sobrevivir.

Siempre hay que cuidarnos, pero en esta temporada de lluvias, seamos precavidos, usemos calzado adecuado si vamos a salir a un lugar que podría ser lluvioso o difícil de transitar, sobre todo y aunque estén vacunados sigan usando el cubrebocas, que la vacuna no es inmunidad segura. No dejemos que los casos de Covid en el estado aumenten nuevamente, nadie quiere vivir la desesperación de buscar oxígeno a horas de la madrugada para algún familiar enfermo. Cuídense y salgan siempre con su paraguas, saludos a la gata Sandía. Nos leemos la siguiente semana.

 

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