A propósito de las objeciones que interpuso la coalición Va por Hidalgo a la pasada elección para elegir gobernador, Julio Menchaca Salazar señaló que en su carácter de abogado observa que “los argumentos que se manejan en las impugnaciones son totalmente frívolos e improcedentes”.

En cambio, destacó, la coalición que arropó a Carolina Viggiano fue sancionada porque ni el PRI ni el PRD presentaron gastos de precampaña y quien fuera su candidata “ha sido amonestada en dos ocasiones por calumnia”.

Como ejemplo de dignidad política, el próximo gobernador constitucional del estado citó el caso de las elecciones en Colombia, en las que el líder del Pacto Histórico, Gustavo Petro, obtuvo 50.44 por ciento de los votos y su oponente, el empresario Rodolfo Hernández, alcanzó 47.03 por ciento, pero tras conocerse los resultados aceptó su derrota, le dijo al pueblo colombiano que había presidente y convocó a fortalecerlo por el bien del país.

En ese sentido, quien contendiera por la coalición Juntos Hacemos Historia abundó en que tener dignidad política también implica contar con credibilidad, pues la diferencia entre Menchaca Salazar y Viggiano Austria fue de 31 puntos, lo que significó 330 mil votos más a favor del morenista.

“Yo he perdido una elección y cuando ello ocurrió a los dos días vi los resultados y los acepté, aunque había voces que decían que nos habían robado. Hay que asumir y no andar desgastándonos en cuestiones egocéntricas o frágiles”, refiere.

Ello indica, anota, que el resultado del proceso electoral en Hidalgo colocó a cada participante en su lugar. “El que tuvo 20 mil, quien obtuvo 200 mil y quien consiguió 600 mil votos es lo que representa para quienes salieron a sufragar”.

Menchaca señala que se ha comentado que sólo salió a sufragar el 47 por ciento de quienes estaban en posibilidades de hacerlo, y supone que si el número de votantes hubiera sido de 55 o de 60 por ciento su propuesta política hubiera alcanzado hasta 800 mil votos, “pero el hubiera no existe”, admite por último.