Ante los peligros de la apropiación cultural por parte de personas o empresas, la diputada Lisset Marcelino Tovar propuso declarar los bordados “Flor y Canto”, de la región del Valle del Mezquital, como patrimonio cultural e inmaterial de Hidalgo.
Durante la sesión ordinaria de este viernes, la legisladora indicó que, de acuerdo con datos del Sistema de Información Cultural, existe presencia de la lengua Hñañhú en al menos 41 de los 84 municipios de la entidad, lo que demuestra la importancia que tiene este pueblo en la conformación lingüística y cultural de Hidalgo.
En ese sentido, destacó la relevancia de los bordados en el Valle del Mezquital, los cuales se realizan mediante la técnica “pepenado hilvanado” y encierran un lenguaje simbólico en la combinación de texturas, colores y representaciones, que reflejan la historia de las propias tradiciones del pueblo hñahñu; entre las figuras que destacan en el bordado se encuentra las aves, los pichones, así como los animales, las flores y las estrellas.
“No se puede dejar de lado la importancia económica que significa la comercialización de estos productos para las artesanas y los artesanos, por lo que resulta de vital importancia su protección ante los peligros de la apropiación cultural por parte de personas o empresas ajenas a la región”, sentenció.
Por ello, su iniciativa plantea declarar al bordado “Flor y Canto” como patrimonio cultural inmaterial de Hidalgo, así también como de interés público la salvaguarda de los mismos, para que, la Secretaría de Cultura sea la responsable de la identificación, documentación, investigación, preservación protección, promoción, valorización, trasmisión y rehabilitación de estos; la propuesta fue turnada a comisiones para su análisis y resolutivo correspondiente.
Cabe mencionar que, la propuesta fue presentada luego de que una particular registró ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial la iconografía hñahñu que representan dos aves viéndose de frente.




















