Los hombres siempre serán hombres. Y como mujeres, ¿no siempre seremos mujeres? Y si no, ¿qué significa ser mujer?
¿Hay algún momento en la vida en donde debamos perder la condición de ser mujeres y nos transformemos en algo… diferente? ¿O es que no solo deberemos ser mujeres, sino soportes, muros de contención, bloques de carne con lubricante?

Entonces ellos, aquellos, siempre serán solo eso: hombres, porque lo que los llena y perjudica se encuentra dentro de esas siete letras. Porque, incluso, en esa condición ellos siempre han sido alguien, y todas las demás las nadie.

Nadie, el vacío, un abismo. Aquello que se desconoce y que toma las formas de lo imposible; lo que sobrevive y por lo que vale la pena sobrevivir. Las musas, las razones, el propósito de inimaginables travesías, las consecuencias de amores violentos, las lágrimas de arrepentidos asesinos.

La nada que no es humano. Madre esposa, Hermana madre, amiga amante, mujeres sombra.
Mujeres como las flores, delicadas. De infinita inocencia como lo divino. Sensibles todas, maternales. Calladas, sumisas, cabizbajas, propiedades.

Mujeres siempre serán…
¿Serán qué?

P.D.
Agotamiento: de los profesores que acosan o salen con alumnas; de los maridos golpeadores; de los de “alto valor”; de los manipuladores; de los de vida trágica… etc., etc., etc.