En el PAN poblano continúa la cruda electorera generada por la borrachera triunfalista que se pusieron sus dirigentes, particularmente Genoveva Huerta Villegas, quien anda que no cree en nadie por el triunfo de su partido en la capital.

Y es que la presidenta del comité estatal ya empezó a operar su reelección.

Tal como lo lee.

Dicen que asegura tener todos los méritos por haber ganado el municipio más importante del estado.

Se adjudica, incluso, el triunfo de Eduardo Rivera Pérez, presidente municipal electo de Puebla, por lo que toca al PAN y a la decisión de haberlo designado como su candidato.

Hágame el recochino favor.

Afortunadamente, todo mundo sabe que el ganador de la contienda fue el mismo Lalo y su equipo, porque ni la dirigencia, ni mucho menos Genoveva, lo querían como candidato, pues su gallo era el priista José Chedraui Budib.

¿A poco ya se les olvidó?

El caso es que Doña Geno ahora pretende emular a Morena y a sus ediles perdedores de los comicios pasados.

Así es, ya piensa en repetir su gestión como dirigente por un segundo periodo.

Ya le gustó vivir bonito.

La idea de la reelección llegó, dicen, cuando recibió la invitación del gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta para reunirse con él en Casa Aguayo. Entonces, supo que la persecución en su contra, según ella, había terminado.

¿Será?

Yo aún lo sigo dudando.

Esto, desde luego, le dio alas para decidir quedarse como líder del PAN en el estado y empezar a trabajar en ello.

Así que puso manos a la obra y empezó a convocar y a reunirse con los morenovallistas arrepentidos, a quienes piensa reagrupar para tratar de fortalecer al PAN, para reelegirse y para sentar las bases de lo que será la lucha electoral del 2024.

Por cierto, dicen que ya hasta tiene candidato.

A propósito, ante la debacle del PES y de Fernando Manzanilla Prieto, la ruta de Genoveva Huerta cambió.

Insisto, su objetivo no es otro que reagrupar a los integrantes de su antiguo grupo político para evitar que Lalo Rivera se quede con la dirigencia estatal del PAN, vía alguno de sus colaboradores y/o allegados, y que busque la candidatura en 2024.

Como verá, estimado lector, no cesa la guerra en Acción Nacional.

Apenas había llegado la calma al PAN, tras elección del 6 de junio pasado y luego de la campaña de reconciliación lanzada por el gobierno del estado, y los demonios se desataron otra vez.

Así que no será extraño que empecemos a observar, como ya sucedió ayer, que los morenovallistas que se encontraban agazapados y debajo de las piedras vuelvan al estado.

Un ejemplo es el de Javier Lozano Alarcón, quien estuvo presente en la reunión que Genoveva sostuvo con Carolina Beauregard Martínez, diputada federal electa; Oswaldo Jiménez López, diputado local electo; y Sandra Izcoa Reyes, directora de comunicación del PAN.

Así empezarán a desfilar los panistas que corrieron de Puebla una vez que Morena llegó al gobierno, a ver si les sale su entuerto.

Porque la dirigente albiazul, hay que subrayarlo, no quiere para nada a Lalo Rivera, ya lo demostró y lo sigue diciendo en lo privado. A ello se debe, seguramente, la famosa encuesta que se realizó en la capital para desacreditarlo, a él y al gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta.

Está claro que al PAN volverán los golpes bajos.

La renovación en la dirigencia así lo dicta.

¿Hasta dónde llegará la ambición panista?

¿Hasta que reviente la liga y nuevamente exista un desencuentro Genoveva Huerta-Lalo Rivera?

¿A quién le conviene todo esto?

Eso sí, seguramente, ya Lalo tomó nota.

 

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Será hasta que el malogrado edil de Atlixco -del PAN-, Guillermo Velázquez Gutiérrez, se vaya cuando el municipio de las flores entré en una nueva etapa, de trabajo, de progreso, de desarrollo, de crecimiento y de prosperidad.

Mientras tanto, lamentablemente, Atlixco seguirá sufriendo de la inseguridad, de la ingobernabilidad y de la corrupción.

No entiendo cómo es que Memito no es investigado y verificado por la Auditoría Superior del Estado (ASE), si la cloaca en la que se desenvuelve sigue apestando.

¿Con qué diablo tendrá pacto?

Eso sí, la muerte de los niños Ian y Carlos la va a llevar a cuestas por no haber hecho bien su trabajo.

Por cierto, como Memito también es morenovallista nadie dude que dentro de poco se siente a negociar con Genoveva Huerta, la líder estatal panista.

“Pero que asquerosidad es esto, eh”, dijera el clásico.

poncharelazo@yahoo.com.mx

En twitter: @poncharelazo

Facebook: Alfonso González

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