El suicidio es el acto por el que una persona de forma deliberada se provoca la muerte. Por lo general es consecuencia de la desesperación derivada o atribuible a una enfermedad física, una enfermedad mental como la depresión, el trastorno bipolar, la esquizofrenia o el trastorno límite de la personalidad, aunado a problemas de alcoholismo o el abuso de sustancias.
No obstante, el más importante factor de riesgo individual es el antecedente de un intento de suicidio no consumado. Cabe mencionar que a menudo influyen diversos factores estresantes como las dificultades financieras, los problemas en las relaciones interpersonales o el acoso psicológico.
El coordinador del programa de salud del adolescente de la Secretaría de Salud (SESA), Oscar Acosta Castillo, informó que cada año se suicidan casi un millón de personas, lo que supone una tasa de mortalidad «global» de 16 por cien mil habitantes o una muerte cada 40 segundos.
Señaló que en los últimos 45 años las tasas de suicidio han aumentado en un 60 por ciento a nivel mundial. Siendo el suicidio una de las tres primeras causas de defunción entre las personas de 15 a 44 años en algunos países, y la segunda causa en el grupo de diez a 24 años; y estas cifras no incluyen las tentativas de suicidio, que son hasta 20 veces más frecuentes que los casos de suicidio consumado.
Acosta Castillo, dijo se estima que a nivel mundial el suicidio supuso el 1.8 por ciento de la carga global de morbilidad en 1998, y que en 2020 representará el 2.4 por ciento en los países con economías de mercado y en los antiguos países socialistas.

La situación en Tlaxcala
Tan solo en la entidad tlaxcalteca en el año 2018 Tlaxcala se ubicó en el lugar 30 en número de suicidios consumados (36 casos) lejos del primer lugar que es Guanajuato con 492 casos.
“El suicidio es la segunda causa de muerte en personas de diez a 19 años (cinco por cada 100 mil habitantes) y la décima causa en personas de 20 a 59 de años (siete por cada 100 mil habitantes). Tan solo en lo que va del 2019 hasta el mes de junio van se tiene registro de 14 casos”.
Asimismo, Acosta Castillo, mencionó que actualmente el suicidio no está relacionado a enfermedades mentales o a adultos mayores sin esperanza de vida, como pudiera pensarse, sino más focalizado en jóvenes de diez a 19 años de edad y en hombres de 20 a 59 años de edad quienes se ven vulnerables ante situaciones de estrés, económico y de amor.
Refirió que existen tres tipos de suicidio, el impulsivo, el pasional o altruista o social; siendo el más común el pasional por el duelo no resuelto de algún vínculo sentimental del noviazgo o matrimonio.
En este sentido el funcionario estatal explicó que la Secretaría de Salud cuenta con cédula de detección de depresión, ansiedad e ideas suicidas en todas las unidades del primer nivel de atención, además de un protocolo de atención en urgencias para intento suicida en hospitales generales y comunitarios y los dos Centros Integrales de Salud Mental en Apizaco y Tzompantepec, con servicios de psiquiatría y psicología para seguimiento de casos y prevención de reincidencia.

Líneas de atención
Existen líneas telefónicas para poder solicitar información al respecto, los números de atención son 01 241 41 8 55 10 y 241 41 7 16 25.
Bajo este tenor el especialista en la materia exhorta a la población en general y en específicos los padres de familia a estar atentos con las señales de alerta como son que la persona hable acerca del suicidio, o diga cosas como que «desearía no haber nacido», «quisiera estar muerto», o cosas similares; intenta obtener medios para hacer efectivo el suicidio; retraimiento extremo; cambios de humor; preocupación por la muerte; sentir impotencia y desesperanza ante una situación.
Así como tener un abuso de alcohol y drogas; cambios en la rutina normal; hacer cosas autodestructivas e imprudentes y despedirse de las personas como si fuera a ser definitivo.
Por tal motivo, exhortó a la población en general en caso de percatarse de que algún familiar cuenta con algunas características de querer suicidarse, dirigirse a las unidades médicas para ser apoyados con servicios integrales a modo de prevención y/o tratamiento.
El especialista refirió que existen una serie de recomendaciones en la manera en que se debe de comunicar un suceso de esta naturaleza, por lo que pide que a la hora de informar acerca de un suicidio se debe de trabajar estrechamente con autoridades de la salud en la presentación de los hechos; referirse al suicidio como un hecho logrado, no uno exitoso; resaltar las alternativas al suicidio.

Estadísticas marcan un problema de salud pública
De acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), los suicidios son parte fundamental de atención en el tema de salud mental, sin embargo, de 2010 a 2018 las cifras han crecido con comportamientos variables en hombres y mujeres.
Para el 2018, el número de casos registrados en Tlaxcala alcanzó un total de 9.4, de los cuales 9.5 fueron cometidos por hombres y 8.7 suicidios fueron registrados por mujeres.
En 2017 la cifra fue la misma, 9.4, sin embargo, los casos más recurrentes fueron en mujeres con 10.8 del total y 9.1 casos de suicidio fueron reportados para el caso del sexo masculino.
En año 2014 fue el que hasta el momento cuenta con la suma más grande, por apenas dos decimales, pues los casos de suicido totales llegaron a 9.6, de los cuales, 10.2 fueron cometidos por hombres y 7.8 hallazgos de suicidio fueron de mujeres.
Para evitar este tipo de casos, se atiende en áreas de salud mental de instituciones de salud pública, en las cuales el mayor concentrado de pacientes se situó en la Secretaría de Salud (SESA), seguido del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
En menor medida la atención se ha prestado en el Issste, Sedena y otras instituciones privadas que prestan el servicio de salud mental con un enfoque preventivo hacia el suicidio.
Resulta imperativo dar a conocer que ocho de cada diez personas que externan sus intenciones de suicidarse a familiares o amigos, lo cometen y solamente dos de cada diez no lo hacen.
De igual forma, el IMSS reveló que es falso que todas las personas con tendencias suicidas sean desequilibrados mentales, sin embargo, algunos tienen trastornos mentales como la depresión, sin embargo, sus capacidades mentales se encuentran íntegras, por lo que su enfermedad es tratable.
Se destaca que el sufrimiento emocional que tiene la persona suicida no es voluntario, es insuficiente tener fuerza de voluntad para superarlo, por lo que es precisa la atención especializada.

Trabaja Senado en iniciativa para prevenir el suicidio
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) durante 2017 se quitaron la vida 6 mil 559 jóvenes de entre 19 y 29 años de edad, ante estas cifras, el pasado mes de septiembre en el Senado de la República se presentó una iniciativa para reformar la Ley General de Salud, a fin de introducir nuevos lineamientos que ayuden a determinar el contenido de la política pública nacional para prevenir el suicidio.
La impulsora de esa propuesta fue la senadora del grupo parlamentario de Morena, Mónica Fernández Balboa, quien expuso que diversos estudios académicos coinciden en el alza de la tendencia de muertes por suicidio, pues en tan solo 22 años, la tasa se incrementó en 244 por ciento.
Detalló que algunas de las principales causas por las que las personas toman esa decisión se debe a disfunciones emocionales, enfermedades mentales, estrés económico y laboral, pobreza, violencia intrafamiliar, alcoholismo, drogadicción y acoso escolar.
La también presidenta del Senado de la República, explicó que su propuesta incluye adicionar un nuevo título a la Ley General de Salud para determinar los contenidos mínimos de la política pública nacional para prevenir el suicidio, así como la identificación de los responsables para su implementación.
«La iniciativa considera la formación de un Consejo Nacional para Prevenir el Suicidio, su organización y funciones serán similares a las de otros Consejos incluidos en la Ley General de Salud, pero con características propias para atender este problema», dijo.
Dicho Consejo tendría como facultad central la creación de un Programa Nacional para Prevenir el Suicidio, cuya implementación estaría a cargo de las dependencias y entidades competentes de los tres órdenes de gobierno con la participación de la sociedad civil.
De aprobarse la propuesta, el titular de ese Consejo sería el secretario de Salud, lo complementarían los titulares de otras dependencias y entidades de la Administración Pública Federal, homólogos de las entidades federativas, así como especialistas y voluntarios de la sociedad civil.
Cabe destacar que parte de ese proyecto, se basó en los resultados que arrojó el Foro sobre prevención del suicidio, en el que participaron especialistas e integrantes de organizaciones civiles, el cual se llevó a cabo en el Senado de la República días antes de presentarse la propuesta ante el pleno.
A nivel local, en lo que va de esta Legislatura, hasta el momento, no se han presentado propuestas para hacer frente a esta problemática.
Escrito por: Redacción/Giovanna Moreno/David Morales/Maritza Hernández





























