El tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) llegó para quedarse y los mexicanos ya no reaccionan negativamente a las amenazas de Donald Trump ni al manejo intimidatorio que se da en el país a estas amenazas, al utilizarse aquí este acuerdo como plataforma política, lo que quedó evidenciado con el fortalecimiento del peso en la semana, afirmó Romualdo Tellería Beltrán.

El presidente del Consejo Directivo de BBVA-Bancomer en Hidalgo, presidente del Grupo Industrial Tellería y uno de los fundadores de la Coparmex Hidalgo, dijo más preocupado que por las amenazas del presidente estadounidense, por el hartazgo de los mexicanos de la actual clase política.

Un hartazgo que puede dar como resultado el que los electores se dejen guiar “por una velita”, por un “iluminado” que promete mucho pero que ha demostrado no cumplir.

 

Ya no temen los mexicanos a Trump

Los mexicanos hemos dejado de temer a Trump, abundó, “porque ya entendiendo que no es un decreto de un presiente, lo que vendría a echar abajo al tratado comercial, el cual es un sistema industrial, político, comercial ya entretejido y que llegó para quedarse”.

Tellería Beltrán descartó daños mayores a la industria automotriz mexicana, pues hizo notar que “los vehículos mexicanos tienen muchos componentes estadounidense, y los vehículos que se fabrican en Estados Unidos tienen muchos componentes mexicanos y sin ellos no serían competitivos a nivel mundial”.

Resaltó que los políticos están utilizando el TLC como una simple plataforma política.

En reunión en Bancomer, en días pasados, confío, se trató este tema y lo que piensan los financieros “es muy claro; la gente ya está harta de lo que está pasando en México y el mundo”.

En México, subrayó, la gente ya está cansada y está esperando que llegue alguien a dar una guía distinta, a “alguien que les dé una velita de mejora, para irse con él, pero desgraciadamente nos tenemos que dar cuenta que esa velita sea la correcta”.

Es necesario analizar que en este contexto “hay gente que promete mucho pero debemos preguntarnos qué te ha dado y qué está desarrollando, porque la economía tiene que desarrollarse, y grandemente, en México, pero se va a desarrollar en la medida en que combatamos efectivamente la corrupción, la malversación de recursos”.