Por: Christian Falcón Olguín

 

“Ay mi patria, tan bella y abandonada,
Ay recuerdo tan grato y fatal”
Opera Nabucco, Giuseppe Verdi.

El 09 de marzo de 1842, en el teatro de “La Scala” de Milán, el compositor italiano Giuseppe Verdi y el libretista Temístocle Solera, presentaban su obra “Nabucco” (Nabucodonosor), que mostraba una tragedia operística basada en el antiguo testamento bíblico, constituida por cuatro actos titulados: Jerusalén, Los Impíos, La Profecía y El Ídolo.
La narrativa en la primera parte de la obra italiana, muestra la vulnerabilidad del pueblo hebreo ante el asedio de sus valles por parte del ejercito del Rey Nabucodonosor II de Asiria, deseoso de extender los dominios de su imperio hasta el territorio Israelita.
Ante la amenaza de sitio y ataque, Zaccarias, Sumo Sacerdote de los israelitas, confía en la protección divina al pueblo hebreo y plantea una negociación de paz al rey asirio, a cambio de entregarle a su hija, la Princesa Fenena, quien se encontraba cautiva dentro de la ciudad amurallada de Israel. Pero Nabucco no accedería a dicho trato y ordeno inmediatamente el ataque, destrucción e incendio de la ciudad sagrada, al tiempo que, él mismo saqueaba y profana el mítico Templo del Rey Salomón.
Nabucco dictaminaría que los hebreos fuesen llevados prisioneros hasta Babilonia para que continuarán con los trabajos de construcción de la ciudad de los jardines colgantes.
En la segunda parte del libreto, se presenta uno de los momentos sublimes de la obra, la representación escénica de los hebreos exiliados en Babilonia, quienes desde las sombras se reúnen secretamente, y teniendo de testigos los sauces y ríos, comienzan a entonar un cantico de melancolía a su libertad y a su entrañable Jerusalén, inmortalizándose el coro “Va Pensiero” (Vuela Pensamiento) del tercer acto de la opera de Verdi, en donde los Israelitas se preguntan al unísono con profunda nostalgia, ¿Que habrá pasado con su abandonada tierra natal nutrida por el rio Jordán? ¿Por qué el arpa de oro del Rey David ya no suena y solo luce colgada en un sauce? Dejando que las tonalidades de sus voces estremezcan a la desolación, el brillo apagado de sus rostros refleje la miseria, y la profundidad de sus ojos deje un imperceptible destello de esperanza en el cielo infinito, mostrando su fe inquebrantable envuelta en un pensamiento que se eleva hasta la divinidad, para que les conceda algún día, retornar libres a Jerusalén, en el momento digno para ellos o para su descendencia.
Para concluir, “Va Pensiero” de “Nabucco”, representa el desahogo de las voces exiliadas, que clamaron por alcanzar la libertad individual, cultural y religiosa ante las injusticias e intereses tiránicos, constituidos en oscuros momentos del pasado que lamentablemente continúan presentes en la actualidad, tanto en el éxodo de refugiados y en los corredores humanitarios que se han derivado de los recientes conflictos bélicos en Ucrania y Oriente Medio.
Asimismo, se encuentra presente, en el efecto migratorio desde las diversas regiones del mundo, incluyendo Latinoamérica, producto de la escasez de oportunidades económicas, polarización e inexistencia de los derechos fundamentales, escenarios generados por las crisis políticas, civiles y económicas; ante esta circunstancia, se origina la aspiración que conlleva el sacrificar las raíces a cambio de buscar nuevos horizontes, lo que indudablemente, también se convierte en una implacable voluntad para salir adelante, lo que es determinante en el deseo de regresar al reencuentro con la familia, los orígenes y con la tierra.