Ya solo falta que los demás partidos se decidan para saber quienes será aquel quien compita contra Eduardo Rivera Pérez del PAN.

Y es que la definición de Lalo Rivera (el original y no el que intentó colgarse de la marca del ex edil) provocó que las piezas del ajedrez de los demás partidos en solitario y la alianza Morena, PT y PANAL se muevan y tomen una decisión sobre el perfil más competitivo.

Sí bien hay un número amplio de aspirantes por parte de Morena, la verdadera tercia la conforman Gabriel Biestro, Claudia Rivera y José Luis Sánchez Solá.

De ellos, el que realmente tiene posibilidades de ser competitivo y que cuenta con el respaldo del gobernador Barbosa, es Gabriel Biestro.

Claudia Rivera sabe que más allá que sus colaboradores le han querido hacer creer que tiene posibilidades de ser reelecta, lo cierto es que su mal desempeño ha provocado un enojo por parte de la población por lo que al final, la edil buscará simplemente negociar para ceder la candidatura.

Estirará la liga tanto como sea necesario porque también es cierto que cuenta con aliados de gran peso político desde Palacio Nacional y desde la Cámara Alta del Congreso de la Unión en San Lázaro.

El Chelis va como plan B y jugará entonces el factor “fama” y oportunismo político gracias a su paso por la dirección técnica del Puebla de la Franja.

Por ello, Gabriel Biestro tendrá la posibilidad de poner en práctica lo aprendido en materia de negociación política después de dos años y medio como presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Congreso del Estado, cargo al que por cierto, renunciará para enfocarse al cien por ciento a la campaña, a pesar que el TEPJF permitió a los aspirantes hacer campaña y mantener sus cargos como funcionarios.

Esta decisión le dará mayor credibilidad.

Por cierto, se dice que su estratega de medios podría ser un excolaborador de la propia edil capitalina.

Por otro lado, Eduardo Rivera ha participado en dos elecciones: en una ganó y en otra perdió.

De hacerse con el triunfo en esta ocasión, lo hará el candidato natural a la gubernatura en 2024.

Lo mejor que le podría pasar es que su contrincante vuelva a ser Claudia Rivera -como en 2018- pues lograría arrasar.

Sin embargo, primero tendrá que exterminar al enemigo interno, ya que Genoveva Huerta -dirigente del PAN- habría enviado a Pedro Gutiérrez (muy cercano a la cúpula de la dirigente) para hacer el último intento de descarrilar la decisión tomada por el mismo Marko Cortés y provocar un supuesto escándalo relacionado a las cuentas públicas del 2014 de Eduardo Rivera cuando fue edil de la capital.

Buscan resurgir un tema ya agotado.

Así las cosas en esta batalla por la presidencia municipal de Puebla, donde esto apenas comienza. Habrán episodios dignos de una película de Quentin Tarantino.

@AlbertoRuedaE

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